jueves, 8 de diciembre de 2016

Bacalao con patatas paja (Bacalhau à Brás)

Hoy nos vamos de viaje sin salir de la cocina. Os traemos al blog una receta típica portuguesa que se puede realizar en casa sin problema. 

No se tarda mucho en hacer, lo único que tienes que tener en cuenta es que el bacalao esté desalado para que no estropee el guiso. 







Ingredientes (4 personas)

- 350 gramos de bacalao.
- 4 huevos.
- 1/2 Kg patatas.
- 2 cebollas grandes.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal (si fuera necesario).
- Pimienta negra.



Elaboración: 

Lo primero de todo es desmenuzar el bacalao y lavarlo con agua fría.
Después se cortan las patatas finas al estilo paja y se fríen en aceite muy caliente hasta que estén doradas, pero por tandas para que no se apelotonen.



Una vez fritas se colocan en papel absorbente a la espera de los siguientes pasos.
En la misma sartén hemos dejado algo de aceite para rehogar la cebolla cortada en aros finos también hasta que doren. Seguidamente se incorpora el bacalao y se rehoga de la misma manera.




Se echan los huevos y se mueven con un tenedor rápidamente como para hacer un revuelto. Cuando se están empezando a cuajar se añaden las patatas.


Se salpimenta ligeramente y tras darle dos vueltas se vierten en una fuente y se sirve inmediatamente.


sábado, 27 de agosto de 2016

Huevos rellenos de atún



Hoy tenemos una receta muy sencilla de elaborar. ¿Necesitais algo rápido y fácil que os salve una cena? ¿Quereis poner un aperitivo que no se tarde mucho en hacer? Este plato es la solución, además es ideal para que os ayuden los niños ya que apenas se usan los fuegos.



INGREDIENTES: (para 4 personas)
– 8 huevos grandes.
– 1 lata de atún en aceite de oliva.
– 4 palitos de cangrejo.
– Una bolsita de aceitunas sin hueso.
– 20 gr. de tomate frito.
– 50 gr. de mayonesa.
– perejil picado.

ELABORACIÓN:
Lo primero que hay que hacer es cocer los huevos, para ello ponemos agua a hervir y cuando ya esté a ebullición ponemos los huevos. Los tenemos durante 10-12 minutos y los sacamos para que se enfríen.

A continuación, sacamos las yemas de los huevos y las echamos en un bol. Podemos apartar una cucharada para decorar.




Seguidamente añadimos el atún escurrido y desmigado, los palitos de cangrejo en trozos muy pequeños y las aceitunas picadas (previamente hemos reservado 4 para decorar). 





Agregamos el tomate, la mayonesa y el perejil. Mezclamos bien.


Rellenamos los huevos con esta mezcla. Encima de cada uno ponemos una gota de mayonesa y una aceituna.
Si hemos apartado yema para decorar la espolvoreamos por encima.
Es importante guardar en frigorífico hasta que los vayamos a consumir.






Huevos rellenos de atún



Hoy tenemos una receta muy sencilla de elaborar. ¿Necesitais algo rápido y fácil que os salve una cena? ¿Quereis poner un aperitivo que no se tarde mucho en hacer? Este plato es la solución, además es ideal para que os ayuden los niños ya que apenas se usan los fuegos.



INGREDIENTES: (para 4 personas)
– 8 huevos grandes.
– 1 lata de atún en aceite de oliva.
– 4 palitos de cangrejo.
– Una bolsita de aceitunas sin hueso.
– 20 gr. de tomate frito.
– 50 gr. de mayonesa.
– perejil picado.

ELABORACIÓN:
Lo primero que hay que hacer es cocer los huevos, para ello ponemos agua a hervir y cuando ya esté a ebullición ponemos los huevos. Los tenemos durante 10-12 minutos y los sacamos para que se enfríen.

A continuación, sacamos las yemas de los huevos y las echamos en un bol. Podemos apartar una cucharada para decorar.




Seguidamente añadimos el atún escurrido y desmigado, los palitos de cangrejo en trozos muy pequeños y las aceitunas picadas (previamente hemos reservado 4 para decorar). 





Agregamos el tomate, la mayonesa y el perejil. Mezclamos bien.


Rellenamos los huevos con esta mezcla. Encima de cada uno ponemos una gota de mayonesa y una aceituna.
Si hemos apartado yema para decorar la espolvoreamos por encima.
Es importante guardar en frigorífico hasta que los vayamos a consumir.






jueves, 16 de junio de 2016

Revuelto de ortigas con tomate y atún

Sí. Lo sabemos. ¿Ortigas?, ¿Se comen? Pues sí y sí. Y este es el resultado.





Lo primero que quiero decir es que esta entrada se la quiero dedicar a mi profesor de Pascicultura D. Pedro M. Díaz Fernández que sembró esta idea en mí, cuando fue ponente de un coloquio sobre etnobotánica organizado por el Ayuntamiento de Gotarrendura (Ávila). Dondequiera que estés, Pedro, esta receta va por tí.


Lo primero que hay que hacer es recoger las ortigas. Mucho cuidado que son urticantes, como habéis podido imaginar. Aquí tenéis un detalle de los pelos urticantes del tallo y las hojas. También podéis ver las flores en espiga.





Después de lavarlas correctamente en agua con lejía alimentaria durante un buen rato (y su enjuague posterior), para eliminar todos los inquilinos de los que no queremos disfrutar, podemos cocerlas (sólo las hojas. Los tallos cocidos son como mondadientes cocidos). Hay que decir que después de un rato largo en agua los pelos pierden su poder urticante, razón por la cual hay quien ni las cuece y las come en ensalada. Crudas!!! A mí, personalmente, me parece arriesgado, no por la posible urticaria que no te va a ocurrir, sino porque creo que hay que eliminar todos los visitantes de la planta para que no enfermemos por cualquier razón (la seguridad alimentaria de las verduras silvestres...). Así que yo las lavo en lejía (alimentaria, claro) y las cuezo durante unos 12-15 minutos.








Y una vez que las tenemos cocidas podemos reservar parte para hacer una ensalada cuando se enfríen (yo las congelo) y además, en nuestro caso, el líquido de cocción me lo quedo porque no deja de ser un caldo de verduras, que puedo usar para hacer una sopa, un risoto...

EL REVUELTO

Para hacer el revuelto propiamente dicho, voy a seguir los consejos que nos da A. Chicote en https://www.youtube.com/watch?v=6ZDiFWrITZY

Así pues lo primero es rehogar un poco las ortigas (en mi caso estaban en el frigoríficos, frías como un témpano, y había que calentarlas), además aproveché para echar un poquito de ajo picado y dos ramitas de tomillo.

Una vez rehogadas un poco (básicamente para que se calentaran como ya os he dicho), le añadí un poco de curry casero que le da un punto exótico.

 

Por último, añadimos dos huevos y removemos y removemos y removemos.... hasta que queda uhmmmmm bueníiiisimo!!!




Y ahora una pregunta: ¿conocéis más verduras silvestres? ¿las consumís?. Seguro que más de uno se ha echado las manos a la cabeza cuando he puesto revuelto de ortigas, pero todos hemos comido zarzamoras, y las frambuesas y arándanos barren en la zona de delicatesen de los supermercados.








domingo, 3 de enero de 2016

Roscón de reyes con Masa Madre

Hola a todos:

Después de unas semanas ausentes por motivos de trabajo, volvemos con un dulce típico de esta época del año. ¡¡¡ROSCÓN DE REYES!!!. y nosotros lo haremos con Masa Madre que ya os enseñaremos a hacer en otro momento.

Para chuparse los dedos...


Avisamos que es una receta que lleva su tiempo, y donde es necesario dejar fermentar la masa varias horas para que quede bien, en este caso, nosotros empezamos a hacer la primera elaboración del roscón después de comer, y lo horneamos al día siguiente a media mañana, pero las 14-16 horas de fermentación de la masa le vienen de perlas.

Es necesario realizar dos masas distintas que posteriormente se unen para formar la masa del roscón.

Los ingredientes que necesitamos para la primera masa son:


  • 150 g de harina (preferiblemente harina de fuerza)
  • 100 ml de leche entera tibia (nosotros lo hicimos con leche semidesnatada y también queda bien)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 150 g de Masa Madre al 100% de hidratación (es decir la misma cantidad de agua que de harina). Debe estar activada (es decir llevar unas horas fuera del frigorífico y con un par de refrescos).


Los ingredientes necesarios para la segunda masa son:


  • 550 g de harina (preferiblemente de fuerza)
  • 100 ml de leche entera tibia
  • 25 g levadura fresca de panadería (la que venden en los supermercados prensada)
  • 3 huevos
  • Ralladura de una naranja y un limón (sólo la parte de color, la parte blanca amarga)
  • 100 g de mantequilla (dejad que esté atemperada, no recién salida de la nevera)
  • 30 ml de agua de azahar
  • 30 ml de ron
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 200 g de azúcar
  • 1/2 cucharada de sal

Para la decoración necesitaréis: 

  • Un huevo
  • Un poco de leche
  • Azúcar
  • Agua
  • Fruta escarchada al gusto

Empezamos a hacer el roscón. Para la primera masa seguimos estos pasos: 

  • Mezclamos todos los ingredientes en un cuenco y lo dejamos reposar entre 30-45 minutos, aunque si os despistáis un poco (no os paséis...) no pasaría nada. Al final obtenemos esta masa


Nota: en algunos sitios pone que debes dejar la masa sumergida en agua hasta que flote. Nosotros no lo hemos hecho así; al fin y al cabo no es más que permitir que las levaduras de la Masa Madre que hemos añadido se multipliquen y se "activen".

Una vez que tengamos la primera masa dispuesta, empezamos a hacer la segunda masa.

Para la segunda masa procedemos de la siguiente manera:


  • Mezclar las rayaduras de limón y naranja, los huevos, el azúcar, la vainilla, la sal y el ron, y batir hasta que blanquee.






  • Añadir la levadura prensada, la leche y la harina y amasarlo todo para que quede una masa. 


  • Mezclar lo anterior con la primera masa que hicimos. Amasar
  • Una vez que esté amasado echar la mantequilla, el agua de azahar y amasar como si fuese pan durante 5-10 minutos (nosotros estuvimos unos 20 minutos, hasta que la masa estuvo en condiciones).

  • Una vez amasado dejar reposar en el bol (al que previamente habremos untado con aceite para evitar que la masa se pegue). Nosotros lo dejamos reposar hasta que duplicó su tamaño, unas 4-5 horas. Como podéis ver en las fotos, la masa dobló su tamaño sin ningún problema. 



  • En este caso nosotros sacamos de esta masa dos roscones para lo que dividimos la masa en dos con una espátula de cocina. 
  • Ahora damos la forma del roscón. Para ello, a cada mitad de la masa la hacemos una bola y hacemos un agujero en el centro como si fuera una rosquilla; posteriormente vamos agrandando el agujero y lo depositamos en una bandeja de horno con un cuenco engrasado en su interior para que no se pegue la masa ni se cierre el agujero (ahora es cuando se puede meter la sorpresa). Dejamos reposar toda la noche (en las fotografías podéis ver el antes, sobre las 23:00h, y el después, sobre las 10:00h).



  • Ya nos vamos acercando al final, batimos huevo con un poco de leche y pintamos el roscón. Sobre él añadimos la fruta escarchada y el azúcar húmedo.
  • Finalmente, en el horno precalentado a  200ºC horneamos durante 18-20 minutos a 180ºC. Como consejo, debéis estar atentos pues es posible que necesitéis modificar el tiempo de cocción, o incluso, la temperatura. 




El resultado final es éste.



Y aquí está esperando a que le hinquemos el diente:





domingo, 20 de septiembre de 2015

Risotto de quinoa con mejillones

La receta de hoy es algo especial. Es un risotto pero hecho con quinoa.

La quinoa (Chenopodium quinoa) es un pseudocereal debido a que, aunque botánicamente no es un cereal, lo podemos utilizar de la misma manera que éstos. Está compuesta por gran cantidad de proteínas y algo más de grasas que otros cereales pero ricas en omega 3 y omega 6. En lo que destaca sobre todo es en su alto contenido en fibra, por ello este plato está especialmente recomendado para personas con estreñimiento. También es apto para celíacos ya que no contiene gluten.

Vamos con la receta:

Los ingredientes que hemos usado para 2 personas son:

  • 100 g de quinoa
  • Aceite de oliva
  • Verduras para hacer un caldo: en nuestro caso ha sido un diente de ajo, un puerro, pimiento rojo, pimineto verde y cebolla.
  • 12 mejillones cocidos en su jugo
  • Caldo de pescado (puedes sustituirlo por agua. Nosotros usamos el caldo de unos mejillones cocidos).

El proceso a seguir es el siguiente: 


1.- Lava la quinoa, ya que puede contener impurezas (ojo si se ha colado alguna piedrecita...) además,  hemos leído que algunas variedades de quinoa generan un jabón natural; así que lo mejor es asegurarse y pasar la quinoa por agua varias veces para no arriesgarnos. 



2.- En nuestro caso preparamos el caldo de verduras con pimiento rojo, pimiento verde, un diente de ajo, un cuarto de cebolla y medio puerro. Lo que sobre lo congelaremos para otra ocasión (estoy pensando en una paella...). 




3.- Sacamos los mejillones del congelador y los decongelamos durante toda la noche. Ahora es el momento de tenerlos cerca para aprovecharlos y también su jugo. Reservaremos algunos con concha para decorar.



4.- Añadimos la quinoa a una sartén con un chorrito de aceite de oliva para que se dore (tiene que quedar casi transparente). Nuestra vitrocerámica tiene 9 posiciones, y como véis la hemos puesto al 6 (fuego medio).


5.-Vamos añadiendo poco a poco el jugo de los mejillones, el caldo de verduras (porque con el caldo de los mejillones no fue suficiente), y cuando vemos que ya no admite más líquido añadimos los mejillones sin concha y un poco de cúrcuma, pimentón de la Vera y pimienta molida (las tres manchas de colores que véis en la fotografía). Éste es el momento de rectificar de sal si lo necesitáis.



6.- Removemos bien lo anterior para que se mezclen las especias y añadimos algunos mejillones para decorar.



7.- Servimos y a disfrutar!!!



Nota: la primera vez que hicimos esta receta, quedo un pelín salada porque añadimos sal y el jugo de los mejillones tiene un sabor potente. Os recomendamos que la vayáis probando de sal y si falta, la añadáis junto con el pimentón, la cúrcuma y la pimienta.


domingo, 6 de septiembre de 2015

Suspiros de la abuela Elisa

Empezamos el Blog con algo dulce. Una receta que nos hacía mi abuela la mayoría de los días que íbamos a comer con ella.

El postre se basa en una base de galleta tipo María, que "nada" sobre unas natillas y sobre ello están unas claras de huevos cuajadas en leche.


Los ingredientes para cuatro personas son los siguientes:

  • 4 huevos (o más si es necesario)
  • 1,5 l de leche (aprox.)
  • 6 cucharadas soperas de azúcar
  • Galletas María (para cubrir el fondo de la cazuela)
Elaboración: 

1.- Cubrimos una fuente con galletas María (una única capa)


2.- Separamos las claras de las yemas.
3.- Batimos las claras a punto de nieve.


4.- Cocemos 3/4 l de leche con 2 cucharadas de azúcar

5.- Cuando empiece a hervir la leche, añadimos las claras para que den un hervor y cuajen por ambos lados.


6.- Una vez cuajadas se ponen sobre las galletas.


7.- Mezclamos las yemas con 4 cucharadas soperas de azúcar hasta que quede una pasta.



8.- Añadimos 1/4 l leche a las yemas y mezclamos con la leche donde se han hervido las claras, hasta que tenga una textura de natillas. Este paso es importante: no hay que dejar de remover y no hay que dejar que cueza pues se cortaría.


9.- Verter por encima de las claras, dejar enfriar y servir.



¡¡¡¡¡¡ Que aproveche!!!!!!!